Melanoma
Un lunar que cambió no siempre es melanoma, pero conviene revisarlo pronto. Le explico cómo se confirma, qué define la cirugía y qué esperar, para que decida con calma y con información clara.
Cirujano oncólogo
Especialista en operar el cáncer, con formación en cirugía general.
Biopsia completa
Se retira la lesión completa para biopsia, sin cortarla por partes, para medir su grosor con exactitud.
Márgenes según grosor
El margen se define por el grosor que reporta patología, y se planea el cierre desde antes de operar.
Equipo completo
Coordino su caso con dermatología, patología y, si hace falta, oncología médica.
Cómo reconocer un melanoma
El melanoma nace de las células que dan color a la piel. Puede aparecer sobre un lunar que ya tenía o como una mancha nueva, y no siempre se ve oscuro: algunos son rosados o casi sin color. El sol y las quemaduras solares, sobre todo en la infancia, aumentan el riesgo, y en nuestra región el sol pega fuerte todo el año.
La regla ABCDE ayuda a vigilar los lunares: Asimetría, Bordes irregulares, Color que no es uniforme, Diámetro mayor de 6 milímetros y Evolución, es decir, que cambie de tamaño, forma o color. También merece revisión un lunar que pica, sangra o se ve distinto a todos los demás.
Puede aparecer en sitios poco visibles, como la planta del pie o debajo de una uña: una franja oscura nueva en la uña debe revisarse. El diagnóstico se confirma siempre con una biopsia.
Un lunar que cambia de forma, de color o de tamaño merece que lo vea un especialista, aunque no le duela.
Cómo se trata el melanoma
La cirugía es la base del tratamiento cuando el melanoma se detecta localizado. Lo que se hace depende sobre todo del grosor del tumor, que reporta patología.
Biopsia y diagnóstico
Ampliación de márgenes
Ganglio centinela
Etapas avanzadas
Ante un lunar sospechoso se retira la lesión completa, con un margen estrecho de piel sana, y se envía a patología. No conviene quitar solo un pedazo ni raspar la lesión, porque se puede perder información clave.
Patología confirma si es melanoma y reporta el grosor del tumor (índice de Breslow), si tiene úlcera y qué tan rápido se dividen sus células. Esos datos definen el siguiente paso.
Con ese resultado se decide cuánta piel más hay que retirar y si conviene revisar los ganglios.
Después de la biopsia se vuelve a operar la zona para retirar un margen de piel sana alrededor de la cicatriz. El tamaño del margen depende del grosor: mientras más delgado el melanoma, menos margen se necesita. En general va de medio a dos centímetros.
El cierre se planea desde antes, siguiendo las líneas naturales de la piel y, en la cara, cuidando párpados, nariz y labios.
Según la zona y el tamaño del defecto, se cierra directamente o se usa un colgajo (piel vecina que se desplaza) o un injerto.
Los melanomas de cierto grosor pueden extenderse primero a los ganglios más cercanos. La biopsia de ganglio centinela identifica el primer ganglio que drena la zona, para retirarlo y revisarlo.
Se hace en la misma cirugía, con un marcador que se inyecta alrededor de la lesión antes de operar. Es un procedimiento corto que suele dejar una cicatriz pequeña en la axila, el cuello o la ingle.
Si el ganglio está libre, se vigila. Si tiene enfermedad, se define con oncología médica el tratamiento que sigue.
Si el melanoma ya se extendió a ganglios u otros órganos, hoy existen tratamientos muy distintos a los de hace unos años, como la inmunoterapia y la terapia dirigida. Los indica y administra oncología médica.
Con el equipo se define si, además, la cirugía tiene un papel: por ejemplo, retirar ganglios afectados o una lesión aislada. Cada caso se presenta y se decide en conjunto.
Lo que más preocupa: si se extendió y que regrese
Son las dudas que casi todos los pacientes tienen, y merecen respuesta clara.
Si se extendió
Es la primera pregunta, y se responde con datos: el grosor del tumor, el reporte de patología y, cuando corresponde, el ganglio centinela. La mayoría de los melanomas detectados delgados se curan con cirugía. Si hay algo más, se le dice con claridad y se arma el plan con el equipo.
Que regrese
Quien ha tenido un melanoma tiene más riesgo de desarrollar un segundo, por eso necesita revisiones periódicas de toda la piel. El calendario de visitas depende de la etapa. Se le enseña a revisarse en casa y a protegerse del sol, y detectar una lesión nueva a tiempo hace la cirugía más sencilla.
Cómo es el proceso
Cinco pasos, siempre con el mismo cirujano, desde la primera consulta hasta el alta.
Valoración
Biopsia
Plan
Cirugía
Seguimiento
¿Cuándo vuelvo a mi vida normal?
Tiempos aproximados. Dependen del tamaño de la lesión, la zona y la técnica de cierre.
Actividad | Lesión pequeña, cierre directo | Colgajo, injerto o ganglio centinela |
|---|---|---|
Caminar | Mismo día | Mismo día |
Salir del hospital | Mismo día | 1 a 2 días |
Retiro de puntos | 7 a 14 días | 10 a 14 días |
Manejar | 1 a 3 días | 1 a 2 semanas |
Trabajo de oficina | 1 a 3 días | 1 a 2 semanas |
Ejercicio y cargar peso | 2 a 4 semanas | 4 a 6 semanas |
Preguntas frecuentes
Lo que los pacientes preguntan en la consulta.
¿Todo lunar que cambia es melanoma?
No. Muchos lunares cambian sin ser melanoma. Pero no se puede saber solo viendo el lunar: ante uno que cambió, la biopsia es lo que confirma o descarta el diagnóstico.
¿El melanoma se cura?
Cuando se detecta delgado y localizado, la cirugía lo cura en la gran mayoría de los casos. Mientras más grueso es el tumor, más importante es revisar los ganglios y definir el plan con el equipo. Por eso conviene no esperar.
¿Y si está en la planta del pie o en una uña?
Se maneja igual: biopsia completa, ampliación de márgenes y, según la zona, un plan de cierre que cuide la función para caminar o usar la mano. Si está en la uña, en consulta se le explica qué parte se retira.
¿Qué debo llevar a la primera consulta?
El resultado de la biopsia o de patología si ya se la hicieron (y, si es posible, las laminillas), fotografías de cuándo apareció la lesión o cómo era antes, la lista de medicamentos que toma (sobre todo anticoagulantes) y los antecedentes de melanoma o cáncer de piel en su familia. Y su póliza de gastos médicos mayores si cuenta con una.
¿Mi seguro lo cubre?
La cirugía por melanoma está cubierta por la mayoría de las pólizas de gastos médicos mayores, siempre que el padecimiento no existiera antes de contratarla. Recibe un presupuesto desglosado antes de programar.
Una lesión que cambió merece revisarse
Si tiene un lunar que cambió, una herida que no cierra o una biopsia con resultado de melanoma, agende su consulta. Entre más temprano, más sencilla es la cirugía.
Información con fines orientativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento médico presencial.